Noviembre 10, 2000
Limp Bizkit, El sabor del escándalo
La cárcel en San Francisco, California, fue el hogar de paso de Fred Durst, un desconocido artista de los tatuajes, quien fue a parar allí por causarle graves lesiones al amante de su esposa por esa época.
Este episodio doloroso lo obligó a mudarse aJacksonville, Florida, con la firme intención de establecerse allí y formar una banda que mezclara todos los estilos de música que le gustaban. “He venido rapeando desde 1982”, comentó Durst, “Y soy un punk-rocker desde el 83. Soy así, me gusta todo menos el country”.
Su sueño se hizo realidad y en 1995 ya trabajaba con su banda, mientras atendía su local de tatuajes. A ese lugar fueron a parar tres miembros de una supernova en ascenso llamada Korn, a quienes Fred les mostró un cassette que había grabado con su banda Limp Bizkit. Este material logró convencer a los chicos de Korn, quienes a partir de ese momento decidieron apadrinarla colaborándoles con la grabación de “Three Dollar Bill, Y’All” y con las presentaciones en vivo.
Lo que vino después para Limp Bizkit pertenece a la historia del rock de los 90. Su sonido, una mezcla maciza de hard-rock y hip-hop aderezada con diversos elementos de otras corrientes, se convirtió en éxito aún en contra de todos los pronósticos de la crítica.
La inclusión en sus filas del Dj Lethal para su segundo álbum “Significant Other”, unida al suceso que otras bandas enfocadas en esta misma corriente estaba gestando, conquistaron el gusto de una nueva generación de roqueros adolescentes, quienes con una actitud menos radical aceptaron bien este tipo de fusiones, que en la actualidad, se han apoderado del mercado musical con ventas millonarias alrededor del planeta.
Limp Bizkit, conformado por Fred Durst junto al guitarrista Wes Borland, el baterista John Otto, el bajista Sam Rivers y el maestro de las mezclas DJ Lethal, antiguo integrante de House of Pain, definitivamente se ha convertido en uno de los actos más importantes en la escena, igualándose a sus padrinos de Korn. Fueron estos mismos quienes cedieron su lugar como acto principal en el Family Values Tour 99 a sus amigos de Limp Bizkit, oportunidad que no desperdiciaron y que se sodaron a través de muchas ciudades con asistencias multitudinarias de fans que los aclamaron como los nuevos reyes del Rap/metal y como símbolo de su generación.
Su contínuo éxito en giras fue acrecentado por la polémica que generó la banda con una política de respaldo hacia la compañía Napster (sitio en Internet de donde se puede bajar música gratis en formato MP3), con declaraciones como las que Fred Durst otorgó a la prensa internacional: “pienso que si la gente conoce nuestras canciones, no importa cómo las adquieran es válido. No se trata de dinero, se trata de la música y no lo digo porque seamos un suceso. Todos estos años lo hemos vivido en clubes y creemos que es importante porque estamos conectados con nuestros fans. En nuestra última gira dejamos participar a nuestros fans subiéndolos al escenario y dejándolos cantar un par de canciones, tanto como se supieran las letras”.
A lo anterior, se sumó la participación de los Bizkit en un tour gratuito por varias ciudades de Estados Unidos, organizado por Napster que, antes que perjudicar a la banda, le ayudó a ganar más popularidad (gracias a la publicidad que la controversia ha generado). Pero esa política de alguna forma también los enfrentó con los intocables reyes de Metallica, quienes están en contra de Napster porque dicha compañía no le paga regalías a los artistas y sí se beneficia con su trabajo.
Hoy, luego de una impresionante expectativa y hermetismo previos a la salida de su tercer álbum “Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavored Water”, Limp Bizkit está de regreso con los sencillos “Rolling” y “My Generation”, que a pesar de ser publicados antes de la fecha oficial de lanzamiento del álbum completo, se ubicaron en los primeros lugares de popularidad.
Con la salida definitiva al mercado de “Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavored Water” el hermetismo cesó y se pudo apreciar un disco que mantiene ese pegachento gancho que los Limp Bizkit habían presentado en su archiexitoso “Significant Other”, pero más cargado de golpes de hardcore, efectos de dj y abundancia de furia ciega. Eso sostiene la reputación de fuerza y enojo de la banda a través de 13 cortes (sin tener en cuenta el Intro y el Outro), grabados sin pretensiones de ganar más amigos ni de influenciar a la gente.
“Si usted nos odiaba antes, probablemente seguirá odiándonos ahora”, dice el guitarrista Wes Borland. “Si a usted le gustábamos antes, pienso que también le gustará nuestro reciente disco. No tenemos nada nuevo que pueda ganarse a quienes nos odiaban. Es como somos… llenos de confianza, un poco mejores”. Sin embargo, el baterísta John Otto dice que “este nuevo lanzamiento nos representa con diferentes bordes. Hay un montón de buenas melodías pegachentas por todas partes, con todos los tipos de ganchos posibles que permiten escuchar la música por sí misma. Pero una vez que le agregas las voces y la parte del DJ esto la eleva a un enorme y asesino nivel. Es hermosamente pesado, es como nosotros, como “Three Dollar Bill, Y’All y “Significant Other”, pero con diferentes lados. Me siento bien con respecto a él y estoy feliz con el trabajo que hicimos”.
Otro aspecto interesante (y al parecer indispensable) en el trabajo de la banda es la participación de los artistas invitados, entre los cuales se encuentran Scott Weiland de Stone Templo Pilots, quien colabora en el tema “Hold On”; el rapero Redman, quien aparece en el corte “Rolling”; y el también artista de rap Xhibit, cuyo crédito está en “Getcha Groove On”. Son tres temas que indudablemente engrandecen el álbum.
En este punto, no se puede negar que “Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavored Water” está cargado de energía y actitud, pero con relación a las letras no tiene nada que ofrecer de cara a la realidad. En la mayoría de éstas, Durst se dedica a utilizar repetitivamente las groserías, y como ejemplo de lo anterior se pueden citar temas como “Hot Dog” y “My Generation”, donde se repite mas de cincuenta veces la palabra “Fuck”.
“It’ll be Ok”, corte que aborda el tema del suicidio, también adolece de letras inteligentes y pareciera que tiene como objeto generar controversia y no tomar en serio este problema. La canción utiliza frases como “Qué hacer, mi vida está acabada, yo solo quiero matarme por tí”, las cuales posiblemente Durts le canta a una chica que lo dejó (“y estoy en lo correcto, yo parto hoy, yo escapo hoy, y esto sera bueno”).
Mas sin embargo, el uso de la metáfora con fines artísticos es válido y no hace a los músicos socialmente responsables por lo que cada quien puede interpretar de cada canción. Lo que sí resulta contradictorio es que, en el disco Family Values, el mismo Durst se declaraba en contra de exponer a los niños a los actos de violencia.
Parte de una polémica cuyo trasfondo puede adjudicarse a la falta de espacio para reflexionar y componer, (pues todo el tiempo estuvieron de gira), o al único fin de ser publicitados.
De todas formas, Los Limp Bizkit se mantienen como una banda pesada y reafirman musicalmente lo que siempre están buscando ser una de las mejores de hoy y hacer lo que quieren: llenar los sitios donde se presentan, tocar una música de excelente calidad y vender millones de discos a una generación que los mantiene como íconos y que, como ellos, solo quiere divertirse hasta morir.



LA MEJOR BANDA de nu! la mejor sin dudas, y mi preferida, amo esta banda desde que salieron son 100% originales, los esperamos en america del sur! yeah!